El certificado de eficiencia energética es uno de los primeros documentos que se solicitan al vender o alquilar una vivienda. No es un simple trámite burocrático, es una obligación legal y una herramienta clave para que compradores e inquilinos conozcan, de forma clara, el consumo energético y las emisiones asociadas al inmueble.
En este artículo te explicamos qué es el certificado energético de una vivienda (CEE), para qué sirve, cuándo es obligatorio y cómo obtener el certificado de eficiencia energética paso a paso, con recomendaciones prácticas para evitar errores y acelerar el proceso.
- ¿Qué es el certificado de eficiencia energético y qué información incluye?
- Calificación energética (A–G): consumo y emisiones.
- ¿Para qué sirve el certificado de eficiencia energético de una vivienda?
- ¿Es obligatorio el certificado de eficiencia energético?
- Cómo obtener el certificado de eficiencia energético paso a paso.
- Cuánto dura el certificado de eficiencia energético y cuándo renovarlo.
¿Qué es el certificado de eficiencia energético y qué información incluye?
El certificado de eficiencia energética (CEE) es un documento oficial que evalúa el consumo energético de un inmueble y sus emisiones de CO₂. Lo debe emitir un técnico cualificado tras inspeccionar la vivienda, y refleja datos objetivos sobre aislamiento térmico, instalaciones de climatización, agua caliente sanitaria y tipo de ventanas, entre otros factores.
Este certificado incluye dos elementos clave: la etiqueta energética (con la calificación de la A a la G) y un informe técnico que detalla las características constructivas y energéticas del inmueble. También incorpora recomendaciones de mejora para reducir el consumo y las emisiones.
Calificación energética (A–G): consumo y emisiones
La calificación energética se representa mediante una escala de colores y letras que va desde la A (más eficiente, en verde) hasta la G (menos eficiente, en rojo). Esta escala mide dos parámetros: el consumo de energía primaria no renovable (kWh/m² año) y las emisiones de dióxido de carbono (kg CO₂/m² año).
- Letra A (Excelente). Representa la mejor calificación de eficiencia energética.
- Letra B (Sobresaliente). Indica una vivienda con alta eficiencia.
- Letra C (Notable). Eficiencia por encima de la media.
- Letra D (Bien). Eficiencia energética estándar/normal.
- Letra E Poca eficiencia energética.
- Letra F (Deficiente). Eficiencia por debajo de la media.
- Letra G (Muy deficiente). Consumos y emisiones elevados.
En la práctica, una vivienda con calificación A consume muy poca energía y emite cantidades mínimas de CO₂ gracias a un buen aislamiento, ventanas de alto rendimiento y sistemas de climatización eficientes. En cambio, una vivienda con calificación G suele presentar consumos altos, a menudo por mal aislamiento o equipos obsoletos.
Esta información es especialmente relevante en zonas como Mallorca, donde el calor del verano puede disparar el gasto en aire acondicionado en viviendas mal aisladas.
¿Para qué sirve el certificado de eficiencia energético?
El certificado energético cumple tres funciones principales: informar al comprador o inquilino sobre el gasto energético que tendrá, permitir comparar inmuebles de forma objetiva y fomentar la rehabilitación energética del parque inmobiliario.
Desde el punto de vista del vendedor o arrendador, contar con una buena calificación energética puede aumentar el atractivo del inmueble y justificar un precio superior. Los compradores e inquilinos valoran cada vez más la eficiencia energética porque impacta directamente en su factura mensual.
¿Es obligatorio el certificado de eficiencia energético?
Sí, el certificado de eficiencia energética es obligatorio en España para vender o alquilar una vivienda (salvo excepciones previstas). El procedimiento vigente está regulado por el Real Decreto 390/2021, que establece cómo se emite el certificado, cómo debe informarse al comprador o inquilino y la obligación de incluir la calificación energética en la publicidad del inmueble.
La obligación recae sobre la parte propietaria o arrendadora, que debe contratar a un técnico certificador y obtener el documento antes de anunciar la vivienda (en caso el certificado haya expirado). Es obligatorio incluir la etiqueta energética en todos los anuncios, mostrando la letra de calificación (A, B, C, D, E, F o G) y, preferiblemente, los valores numéricos de consumo y emisiones. No cumplir con estas obligaciones puede conllevar sanciones económicas.
Es importante tener en cuenta que, al firmar un contrato de compraventa o de arrendamiento, deberá anexarse una copia del Certificado de Eficiencia Energética (CEE) en vigor y debidamente registrado. En caso de compraventa, en el momento de otorgar la escritura en notaría, el propietario entregará a la parte compradora el certificado original. En ambos casos, lo esencial es que la parte compradora o arrendataria disponga de la información energética exigible antes de la formalización del contrato.
Cómo obtener el certificado de eficiencia energético paso a paso.
Conseguir el certificado de eficiencia energética es un trámite sencillo y, por lo general, el proceso completo suele tardar entre una y tres semanas, dependiendo de la disponibilidad y gestión del profesional.
1. Contratar al técnico certificador
Tendrás que elegir el profesional competente entre un arquitecto, arquitecto técnico (aparejador), ingeniero o ingeniero técnico colegiado. Desconfía de ofertas excesivamente económicas, ya que un certificado sin visita presencial puede ser declarado nulo. Pide referencias, compara presupuestos de al menos tres profesionales y asegúrate de que el precio incluye tanto la visita como el registro oficial.
2. Visita del técnico y registro
El técnico certificador debe visitar la vivienda obligatoriamente. Durante la inspección, toma medidas y datos sobre orientación, muros, aislamiento, ventanas, climatización e iluminación.
3. Informe y registro
Una vez recopilados los datos, el técnico introduce la información en un programa reconocido para certificación energética, que calcula la calificación del inmueble. Con ese resultado emite el Certificado de Eficiencia Energética, que incluye la calificación, la documentación técnica y las recomendaciones de mejora.
El último paso es registrar el certificado en el organismo autonómico correspondiente. En Baleares, el registro se realiza de forma telemática y genera un número de registro. Sin registro, el certificado no tiene validez legal, por lo que lo habitual es que el propio técnico gestione este trámite y entregue el certificado ya registrado (con la etiqueta asociada).
Cuánto dura el certificado de eficiencia energético.
El certificado de eficiencia energética tiene una validez de 10 años desde su emisión. Sin embargo, existe una excepción importante: si tu vivienda obtiene una calificación G (la más baja), el certificado solo será válido durante 5 años.
Si realiza reformas que afecten al rendimiento energético (aislamiento, ventanas, climatización, ACS o renovables), conviene actualizar el certificado para reflejar la mejora real.
¿Necesitas ayuda con tu certificado de eficiencia energética en Mallorca?
En Balear Living colaboramos con técnicos certificadores de confianza que garantizan certificados rigurosos, con visita presencial y registro oficial incluido. Contacta con nosotros sin compromiso.